La Educaci�n Correcta para el Siglo XXI

Por el Prof. P. Krishna

Ex-Rector del Centro de Educaci�n de Rajghat, Fundaci�n Krishnamurti de la India, Varanasi 221001, India.

  (Basada en un platica que ofreci� ante el XXII Congreso Internacional Montessori que se realiz� en la Universidad de Uppasala, Suecia, del 22 al 27 de julio de 1997.)


INTRODUCCI�N

Estamos llegando al final del siglo XX y es tiempo de hacer un recuento de lo que hemos logrado en el campo de la educaci�n, lo que han sido nuestras fallas y si necesitamos continuar en la misma direcci�n hacia el siglo XXI o hacer las cosas de manera diferente. Considerando esta pregunta me gustar�a explorar la situaci�n globalmente y no con referencia a ninguna naci�n en particular; tambi�n me gustar�a dar un significado amplio a la palabra educaci�n, a fin de cubrir el proceso completo de educar la siguiente generaci�n de ni�os hasta su adultez y no s�lo lo que acontezca en el sal�n de clases de la escuela. Un ni�o es educado en el ambiente total en el que crece, y ese ambiente est� determinado igualmente por los padres, los maestros y la sociedad que lo/la rodea. Todo esto y m�s determinan la calidad de individuo que produce, el cual a su vez determina la clase de sociedad en la que vivimos.

Es importante tener presente la relaci�n del individuo y la sociedad. Si producimos individuos que son egoc�ntricos, agresivos, ambiciosos, codiciosos y competitivos, uno no puede organizarlos en una sociedad que no es violenta, pac�fica, cooperativa y armoniosa. Si los organizamos dentro de una sociedad comunista tendremos la violencia y la dominaci�n que hemos visto en sociedades comunistas. Si los organizamos en una sociedad capitalista, la llamada sociedad libre, tendremos la violencia y las divisiones que hemos visto en tales sociedades. No es posible el surgimiento de una transformaci�n fundamental en una sociedad a menos que el individuo se transforme. La educaci�n es por tanto el motor principal de la transformaci�n social, ya que ella determina la clase de individuos que estamos produciendo. Gobiernos, legislaturas, y agencias encargadas de aplicar las leyes son �nicamente organizaciones para controlar al individuo, pero no de transformarlos. Por tanto, el verdadero cambio social es la responsabilidad principal de la educaci�n, no meramente la producci�n de personal entrenado. La prueba de la correcta educaci�n hoy es si se est�n produciendo buenos ciudadanos planetarios.

La forma en que vivimos ha cambiado dr�sticamente durante el siglo pasado y ese cambio puede ser entendido en funci�n a lo que hemos logrado en el cambio de la educaci�n. Al principio del siglo XX la sociedad humana, en todo el mundo, fue acosada por tremendos problemas de desastres naturales, hambrunas, epidemias, transportaci�n primitiva, comunicaci�n ineficiente, carencias de cuidados para salud y una agricultura pobre. Nuestro sistema de educaci�n nos ha ayudado a cambiar todo eso, a desarrollar todo el conocimiento y el poder que fue necesario para hacer la transici�n a una sociedad moderna en la que hoy vivimos. Quiz� haya todav�a en algunas partes del mundo todav�a una lucha para hacer esos cambios, pero por lo menos sabemos c�mo hacerlo. Los grandes pasos que hemos dado en este siglo en el campo de la ingenier�a, medicina, agricultura, transportaci�n, telecomunicaciones, y electricidad son todos una consecuencia directa de nuestros logros en la educaci�n y tenemos la raz�n para sentirnos orgullosos por lo que hemos alcanzado. Sin embargo, los problemas que la sociedad humana est� enfrentando hoy son totalmente diferentes y la cuesti�n que necesitamos preguntarnos es si los problemas presentes pueden tambi�n resolverse de la misma manera en que hemos resuelto los otros problemas, a trav�s de m�s conocimientos, mejor organizaci�n, m�s eficiencia y m�s poder. Si as� fuera, entonces tendr�amos que continuar en la misma direcci�n. Si no, entonces tenemos que considerar muy seriamente si necesitamos una diferente visi�n de educaci�n para el siglo XXI. Para examinar esto, perm�tanme enlistar lo que a mi mente son los principales retos que la humanidad est� encarando hoy.

PRINCIPALES RETOS DEL MUNDO DE HOY

I) Grupismo /divisi�n :

Quiz� el mayor problema al que nos enfrentamos hoy es el hecho de que los seres humanos est�n divididos en grupos ----grupos raciales, grupos nacionales, grupos religiosos, grupos ling��sticos, grupos econ�micos, grupos pol�ticos, grupos profesionales----y cada individuo se identifica con su propio grupo, siente rivalidad con otros grupos y se preocupa s�lo de la seguridad y progreso de un grupo en particular. Estos grupos son a su vez dispuestos a explotarse unos a otros, enga�arse unos a otros y hasta destruirse unos a otros en guerras. Esta se ha convertido en la causa singular m�s grande de inseguridad en el mundo de hoy. Es responsable por la mayor�a de la violencia que vemos en la forma de guerra, terrorismo, disturbios y belicosidad. Esta es la dolencia que aflige a la gente m�s progresista y educada as� como tambi�n a los m�s retrasados e iletrados en el mundo actual. La raz�n de esto no es dif�cil verlo. Los individuos se identifican con una particular familia, pa�s, religi�n y cultura en la que nace. Le ense�an a sentir orgullo de ello y a defender sus formas. La mente del individuo entonces trabaja como la de un abogado defendiendo el yo y lo m�o y atacando al �otro�. Siente seguridad identific�ndose con su grupo pero esta identificaci�n en el hecho real est� creando inseguridad en el mundo.

II) El poder desencadenado por la ciencia y la tecnolog�a :

Los seres humanos han vivido con guerras y rivalidades por miles de a�os pero no podemos continuar m�s con ello debido al tremendo poder que la ciencia y la tecnolog�a han puesto en nuestras manos. Nuestro odio entre nosotros podr�a manifestarse en la matanza de unos cuantos individuos cuando viv�amos entre arcos y flechas, lanzas y cuchillos. Hoy, con nuestras bombas at�micas y nucleares podemos diezmar una naci�n entera en cuesti�n de minutos y ninguna guerra es local ya. Esto ha puesto en gran relieve la urgencia del problema ya que la humanidad est� en peligro de aniquilarse en una guerra nuclear. No podemos por tanto, permitir el posponer la soluci�n a este problema. La historia de la humanidad ha sido una historia de guerras y si no aprendemos ahora, pronto estar�amos librando nuestra �ltima guerra.

III) Las cat�strofes ambientales :

Otro problema importante que estamos enfrentando hoy son las cat�strofes ambientales sobre las que hemos estado constantemente leyendo en nuestros peri�dicos y revistas: el agotamiento de la capa de ozono, el calentamiento global por la contaminaci�n industrial, la deforestaci�n, la erosi�n del suelo, los desechos nucleares y la sobre poblaci�n. La ra�z de la causa de la mayor�a de estos problemas es la actitud que hemos desarrollado sobre la naturaleza en el curso de este siglo, trat�ndola como si un recurso que es explotado para nuestro beneficio. Con el desarrollo de la ciencia y la tecnolog�a y la consecuente industrializaci�n hay una carrera entre las diferentes naciones del mundo para ser la primera en conseguir el beneficio econ�mico o utilidad en el mercado internacional y lograr el progreso econ�mico de su naci�n a cualquier costo. Los animales no son vistos como seres vivientes con quienes convivimos sino meramente como materias primas para la industria de la carne. Los r�os y las monta�as son vistas como objetos a explotarse para la producci�n de electricidad o para la promoci�n del turismo. Inclusive los ni�os son referidos como la �riqueza� de la familia. La naturaleza es referida tambi�n como algo para nuestro uso, siendo nosotros los amos del mundo. �Pero realmente somos los amos del mundo? �Fue el mundo creado para nosotros?. �O, somos parte del mundo, como lo es tambi�n cualquier otra cosa y necesitamos vivir en armon�a con todas las dem�s partes, refiri�ndonos a ellas como amigos y no como recursos? Esa es la forma como la humanidad se ha relacionado con la naturaleza por miles de a�os pero en el �ltimo siglo nuestra actitud ha cambiado subrepticiamente y a menos que cambiemos este paradigma vamos a enfrentar m�s y m�s cat�strofes ambientales. Puede que nosotros tengamos mejores computadores y aviones m�s veloces pero no tendremos aire fresco que respirar y nuevas enfermedades causadas por el desequilibrio har� que la vida no valga la pena vivirla.

IV Dictaduras :

Otro gran problema que la humanidad est� enfrentando es el hecho de que la mayor�a de los gobiernos del mundo, especialmente el de las naciones del llamado tercer mundo, son a�n dictaduras---dictaduras militares, dictaduras comunistas, dictaduras religiosas, y dictaduras disfrazadas de democracias. Hay muy pocos pa�ses donde existe una democracia real y libertad de expresi�n, libertad pol�tica, libertad para crecer, libertad para cuestionar, para pensar, para escribir en lo que se cree. Las dictaduras sofocan la disidencia, les dicen a la gente lo que deben pensar, lo que deben hacer y lo que no. Los cr�menes m�s grandes de este siglo se han perpetrado bajo estas dictaduras.

La mera base de la dictadura es la explotaci�n del d�bil por el poderoso. En tanto creamos que ese poder es para explotar al d�bil, estaremos todav�a aceptando que ese poder es correcto, que es la ley de la selva. Ambas, entre naciones y dentro de una naci�n uno puede ver el incivilizado uso del poder como un medio de explotar a otros. Se ha dicho que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe en forma absoluta; pero el mal no recae en el poder en s� mismo. El poder es s�lo la habilidad de hacer cosas. �Qu� dicta lo que debe usarse para explotar y dominar al d�bil y no el ayudarlo y protegerlo?. A menos de que la humanidad pueda cambiar su relaci�n con el poder, el poder continuar� siendo utilizado para la destrucci�n y la dominaci�n. Por tanto la educaci�n debe ocuparse de provocar el uso correcto del poder, que es el verdadero esp�ritu de la democracia.

Solemos oponernos a la dictadura cuando nos referimos a un nivel de gobierno, pero toda dictadura es un mal, ya sea se trate de una organizaci�n, de un negocio, de la familia. Por lo tanto, el esp�ritu de la democracia requiere ser inculcada en cada individuo si se trata de desaparecer los problemas de la dictadura.

V) La descomposici�n de la familia :

La instituci�n del casamiento y de la familia se estableci� parcialmente para regular el comportamiento sexual, pero m�s importante, para asegurar que podemos cumplir con las responsabilidades de la pr�xima generaci�n. El ni�o necesita ser cuidado, protegido y ayudado para aprender no s�lo para unos cuantos d�as o meses, como es el caso de otros mam�feros, sino por un per�odo de 20 a�os, ya que hay un crecimiento de una nueva dimensi�n mental, emocional y espiritual. Nadie ha encontrado todav�a una mejor manera de asegurar esto que no sea a trav�s de criar a un ni�o dentro de la familia con el padre y madre. Esa es una responsabilidad que comparten un hombre y una mujer cuando procrean a un ni�o. Hoy, esta cooperaci�n entre hombre y mujer est� descomponi�ndose en esta sociedad moderna y la incidencia de divorcios es ahora del 60% en algunas sociedades ricas. Los peores v�ctimas del sufrimiento de este rompimiento en cooperaci�n son los ni�os y consecuentemente la delincuencia criminal de los j�venes va en aumento. Obviamente, no estamos abordando la vida correctamente y necesitamos repensar hac�a donde hemos ido mal.

VI) La inercia de la sociedad :

Por �ltimo, pero no menos importante, es el gran problema que la sociedad trata de replicarse as� misma. Los prejuicios e ilusiones tienden a continuar de una generaci�n a la otra acompa�ada de los problemas asociados con ellas. Si los jud�os ense�an a sus ni�os que los �rabes son sus enemigos y los �rabes ense�an a sus ni�os que son los jud�os sus enemigos, la generaci�n m�s joven crece con el sentimiento de animosidad ya inculcados en sus mentes. Los prejuicios de los mayores contin�an en los j�venes y as� el problema de la animosidad. Por tanto, �c�mo se ha de terminar esto?. Lo mismo pasa con los cat�licos y los protestantes o los hind�es o los musulmanes.

Esta animosidad no termina nunca mientras sigamos educando a los ni�os a obedecer y conformar lo que los adultos est�n diciendo. Debemos crear por tanto, una mente inquisitiva, que cuestione lo que se ha dicho, que est� consciente de que tiene muchos prejuicios que necesitan ser revisadas y descartados y est� dispuesta a emprender esta tarea de descubrirse as� misma y a descubrir la verdad. Este proceso de poner en duda nuestras propias opiniones, de discriminar entre lo que es verdadero de lo falso es el despertar de la inteligencia del ni�o. Es conveniente para los mayores despertar la inteligencia del ni�o porque de esta forma empezar� a cuestionar, a poner en duda sus valores y sus forma de vida. Pero es esencial inculcar y respetar la disidencia si estamos por una sociedad no est�tica que inflexiblemente est� atrapada en una rutina fosilizada. Hay mucha inercia en la sociedad actual y la �nica manera de cambiarla es creando una mente que pregunta no s�lo las cuestiones cient�ficas, sino tambi�n las cuestiones sociales, morales y religiosas. En otras palabras una mente que es inteligente sobre la totalidad de la vida y no solamente un aspecto de ella.

EL ROL DE LA EDUCACI�N

Si encaramos tantos problemas al final del siglo de estupendo progreso, �entonces debemos hacer un alto y preguntarnos qu� es lo que hemos hecho mal? �Por qu� estamos enfrentando tantos problemas serios a pesar de haber amasado tanto conocimiento, creado tanto poder/habilidades y nos hemos hecho tan �inteligentes�?. Necesitamos mejores controles �o necesitamos cambiar de direcci�n? �Resolver�n estos problemas m�s de la misma educaci�n que hemos estado impartiendo? Necesitamos a�n mejores computadoras, a�n aviones m�s veloces, tal vez m�s bienes, �o quiz� m�s conocimiento y eficiencia que resolver� los problemas que hemos discutido m�s arriba? Si no, �entonces no debi�ramos reexaminar nuestras prioridades en la educaci�n y preguntarnos sobre la propia visi�n en la que hemos estado trabajando hasta hoy?

La presente visi�n de la educaci�n.

�Cu�l es nuestra visi�n sobre la educaci�n hoy? �Qu� clase de seres humanos estamos queriendo producir? Las pautas pueden variar un poco de pa�s a pa�s, pero esencialmente en todo el mundo, la educaci�n apunta a producir un ser humano que es inteligente, conocedor, que trabaja duro, eficientemente disciplinado, listo, exitoso y con la esperanza de que sea un l�der en el campo de su esfuerzo. Si uno pudiera se�alarse con humildad, ser�a Adolfo Hitler que ten�a todas estas cualidades y sin embargo la mayor�a de la gente lo refiere como la persona m�s perversa del siglo. Lo �nico que le falt� a Hitler fue amor y compasi�n. �Qu� hay por tanto en la presente educaci�n que prevenga la creaci�n de un Hitler o peque�os Hitlers?

El holocausto, quiz� el crimen m�s grande de este siglo, fue perpetrado en un pa�s que ten�a lo mejor de la ciencia, el arte, la m�sica y la cultura a la que apuntamos inculcar a trav�s de la educaci�n hoy. Por tanto, �qu� hay en la educaci�n del presente que prevenga la recurrencia del holocausto? En efecto, estamos tal vez a punto de tener otro holocausto de mayores proporciones en el cual la humanidad puede ser eliminada de la faz de la tierra en una guerra nuclear. La educaci�n de hoy est� b�sicamente dirigida a desarrollar cada vez m�s poder; ambos, tanto Dios como el Demonio (seg�n lo concibamos nosotros) son infinitamente poderosos. �Estamos asegurando que el poder que producimos ser� utilizado en forma santa y no en demon�acas? Si no, es irresponsable generar m�s poder.

Los principales retos a los que la humanidad se enfrenta hoy no son por falta de educaci�n. No est�n creados por aldeanos iletrados de Asia o Africa, sino por gente altamente educada y mentes profesionales----abogados, administradores de negocios, cient�ficos, economistas, organizaciones y negocios----quienes hacen planes y dirigen los gobiernos, organizaciones y negocios. Necesitamos en consecuencia observar cu�l es la educaci�n correcta que estamos impartiendo y no la cantidad. Cuando lo haces se hace claro que estamos produciendo seres humanos desproporcionados, desequilibrados: muy avanzados, muy listos, muy capaces en su intelecto pero casi primitivos en otros aspectos de la vida: cient�ficos de alto nivel e ingenieros que pueden enviar seres humanos a la luna pero que pueden ser brutales con sus esposas o con sus vecinos; seres humanos que tienen un vasto entendimiento de la forma en que el universo opera pero poca comprensi�n de ellos mismos o de su vida.

Es este desarrollo desequilibrado del individuo el responsable de todos lo problemas que estamos enfrentando hoy. Como personas orientadas a la educaci�n debemos aceptar que cuando impartimos conocimiento tambi�n es nuestra responsabilidad impartir la sabidur�a a emplearlo correctamente. Nuestra educaci�n presente no ha prestado atenci�n seriamente a esta responsabilidad.

UNA VISION DIFERENTE DE LA EDUCACI�N

Tomando en consideraci�n lo dicho anteriormente, �c�mo debemos modificar nuestra visi�n de la educaci�n para el siglo XXI? �Qu� clase de mente debemos apuntar a producir? �Qu� valores debemos intentar inculcar? La receta no ser�a id�ntica para todos los pa�ses y las diferentes culturas sino que deben ajustarse a su propia forma pero tomando en consideraci�n de manera general las siguientes condiciones:

i) Crear una mente global, no nacionalista.

Somos todos ciudadanos de un mundo y compartimos la tierra como nuestro habitat com�n. Lo que afecta una parte del mundo hoy es preocupaci�n de todos nosotros. Necesitamos una mente que sienta por el mundo entero no solamente por un pa�s. Somos parte de un mundo, una humanidad y si podemos resolver problemas dentro de un pa�s a trav�s de medios democr�ticos y de compromiso com�n, �acaso no es tambi�n correcto hacerlo entre las naciones? Si tenemos una mente global que realmente no crea en �el poder es correcto� no habr�a ej�rcitos y guerras. Ese es el futuro que debemos realizar para el siglo XXI. Podemos trabajar para resolver problemas locales pero es importante hacerlo con un entendimiento global.

ii) Enfatizar el desarrollo personal, no solamente el econ�mico.

La educaci�n no debe referir a los ni�os como materia prima para el logro del progreso econ�mico de una naci�n. Debe tomar en cuenta y preocuparse por el desarrollo de todos los aspectos del ser humano---f�sica, intelectual, emocional y espiritual --- para que el o ella vivan creativamente y felices como parte del todo. Los seres humanos pueden diferir en sus habilidades pero no son desiguales, ni superiores o inferiores. Deben ser respetados con independencia a sus habilidades. La bondad debe estar por encima de la eficiencia.

iii) Estimular la duda, no la conformidad.

Tal vez sea inconveniente para los adultos pero es importante que los ni�os crezcan con preguntas, en vez de respuestas. A cada edad las preguntas naturalmente son diferentes pero la habilidad de preguntar y aprender para uno mismo es m�s importante que obedecer y seguir incuestionablemente lo que a uno le digan que haga. De ello se desprende que no debe haber miedo en nuestra relaci�n con el ni�o ya que el miedo mata la intenci�n de las preguntas y la iniciativa. El ni�o debe ser libre de cometer errores y aprender por s� mismo, sin el constante miedo a ser reprendido por un adulto. Tal mente es racional, flexible y no dogm�tica, abierta al cambio y no irracionalmente apegada a una opini�n o creencia. Esto implica la ausencia de toda propaganda para cualquier creencia, incluyendo nacionalismos. �Nuestro pa�s es el mejor pa�s, nuestra cultura la mejor� no es verdad--- es s�lo propaganda, que divide a la gente.

iv) Cultivar la cooperaci�n, no la competencia.

El �nfasis presente en el mundo sobre los logros individuales en pos de un nombre y la fama es irracional y ego�sta. Todos estamos interrelacionados, interdependientes y es poco lo que es realmente significativo que pueda lograrse solo y aislados. El trabajo en equipo y la habilidad para trabajar armoniosamente con otros es m�s importante que el logro individual. La cooperaci�n es la esencia de la democracia. Uno trabaja no por la ganancia personal o el reconocimiento sino por el bien de la comunidad completa, con amor en vez de arrogancia. Es importante que cada individuo haga lo mejor pero no es importante ser mejor que otro. Somos amigos, hermanos y hermanas, no rivales. Si algo bueno sucede a mi hermano me regocijo de ello y lo celebro con �l, no hay nada que me haga sentir infeliz. El sentido de competencia que estamos fomentando en los ni�os hoy los conduce a la envidia, a los celos y a la rivalidad. Siembra las semillas de la divisi�n entre seres humanos y destruye el amor y la amistad. Por tanto es malo. La importancia que hemos dado a ganar medallas de oro en la copa mundial o en juegos ol�mpicos se basa en la propaganda e ilusi�n. �Importa realmente qu� ser humano puede brincar un mil�metro m�s alto que todos los dem�s? No hacemos la pregunta correcta cuando preguntamos ��qui�n gan�?� La pregunta m�s importante, ��Disfrutaron del juego?�

v) Crear una mente que aprende en vez de una mente que adquiere.

El despertar de la inteligencia es m�s importante que el cultivo de la memoria, tanto en la vida como en la academia. Si damos informaci�n al ni�o la agregamos a su conocimiento pero la inteligencia es la habilidad de aprender por s� mismo. Lo que puede ense�arse es limitado pero el aprendizaje es infinito. Las cosas m�s grandes de la vida son aquellas que no pueden ser ense�adas sino que pueden ser aprendidas. El sentimiento de amor, respeto, belleza, y amistad, no pueden ense�arse pero como la sensibilidad, se puede despertar y esto es una parte esencial de la inteligencia. La habilidad para discernir uno mismos sobre que es verdadero y que es falso es tambi�n inteligencia. Es importante crear una mente que no acepta ni rechaza una opini�n o una mirada r�pida, sino que se queda con la pregunta, ��es verdad?�.

vi) Crear una mente que es tanto cient�fica como religiosa en el sentido verdadero.

Desafortunadamente hemos dividido la b�squeda cient�fica de la b�squeda religiosa de la humanidad y concentrado �nicamente en el anterior proceso educacional. En efecto, se trata de dos b�squedas complementarias, una para el descubrimiento del orden que se manifiesta en s� mismo en el mundo exterior de la materia, energ�a, espacio y tiempo y el otro para descubrir el orden (paz, armon�a, virtud) en el mundo interior de nuestra conciencia. Pero por error hemos igualado religi�n a la creencia hemos creado un antagonismo entre la ciencia y la religi�n. Realmente ambas son b�squedas por la verdad en dos aspectos complementarios de una misma realidad compuesta tanto de materia como de conciencia.

Una mente que es puramente racional, cient�fica, intelectual, puede ser extremadamente cruel y desprovista de amor y compasi�n. Una que es solamente religiosa (en un sentido estrecho) puede ser en extremo emocional, sentimental, supersticiosa y por tanto neur�tica. Debemos por tanto apuntar a crear una mente que es tanto cient�fica como religiosa al mismo tiempo--- una que pregunte, precise, racional y esc�ptica pero al mismo tiempo tiene el sentido de la belleza, sorpresa, est�tica, sensitividad, humildad, y consciente de las limitaciones del intelecto. Sin un equilibrio innegable entre emoci�n e intelecto, una mente no es educada verdaderamente. El entendimiento de uno mismo (conocimiento de s� mismo) es tan importante como el entendimiento del mundo. Sin un profundo entendimiento de nuestras relaciones con la naturaleza, con las ideas, con seres humanos, con la sociedad, y un respeto profundo por toda la vida uno no estar� realmente educado.

vii) El arte de vivir.

La educaci�n debe tomar en cuenta el arte de vivir creativamente, que es mucho m�s vasto que los artes espec�ficos de la pintura, la m�sica o la danza que ense�amos en el presente. Hemos igualado la calidad de la vida con el est�ndar de vida y lo hemos medido en t�rminos del Producto Nacional Bruto o el ingreso per capita de la gente. �Pero es esta igualdad de nuestra vida determinada solamente por la calidad de la casa en la que vivimos, el carro que manejamos, la comida que nos comemos o las ropas que vestimos? �Acaso no la calidad de nuestra mente afecta la calidad de nuestra vida m�s all�? Una mente que est� constantemente preocupada, aburrida, envidiosa o frustrada no puede guiar su vida a una calidad superior.

Cuando educamos no para el desarrollo econ�mico sino para el desarrollo humano debemos preocuparnos por la felicidad del individuo integralmente, en el cual el bien estar f�sico y el confort son peque�as pero partes necesarias. M�s importante es la habilidad de trabajar con gusto, sin compararse unos a otros. Si uno es insensible, hay constante aburrimiento y para escaparse de ello busca en forma constante el placer. La industria entera del entretenimiento ha llegado a capitalizar en base al aburrimiento humano. Cuando ense�amos a los ni�os a trabajar por una recompensa y no por el gusto de trabajar, les estamos ense�ando a separar el trabajo del placer. Tal mente es energizada solamente cuando hay recompensa, de otra forma vivir� en un estado de aburrimiento. El arte de vivir consiste en regocijarse de lo que uno hace, independientemente de los resultados que ofrece. Entonces uno trabaja creativamente, con sensibilidad y no por ambici�n personal.

Esto, y mucho m�s, es el arte de vivir. No se puede aprender como si fuera una f�rmula. Es resultado de nuestro propio entendimiento de la vida y de uno mismo. Por lo tanto debemos ayudar a los estudiantes a encontrar ese entendimiento. La virtud, que es el florecimiento de la bondad en la conciencia humana, es un producto del auto conocimiento. No es algo que pueda practicarse mec�nicamente como si fuera una habilidad.

viii) Un desarrollo hol�stico de todas las facultades.

La educaci�n de hoy est� engranada para producir especialistas. Alguna cantidad de especializaci�n de habilidades puede ser inevitable pero somos ante todo seres humanos y despu�s ingenieros, doctores, abogados, artistas o agr�nomos. Por tanto, la especializaci�n no debe ser al costo de entender lo que significa vivir plenamente como ser humano.

La conciencia humana tiene varias facultades (capacidades) y he tratado de agruparlas en palabras que com�nmente las describe, en cuatro categor�as. Muchas de estas se traslapan entre s� pero aquellas dentro de cada categor�a me parece que tienen una base com�n y difieren de una forma fundamental de aquellas que pertenecen a otra categor�a.

Facultades de la conciencia humana :

a) Intr�nseca: percepci�n, conciencia, observaci�n, atenci�n.

b) Basada en el pensamiento: conocimiento, memoria, imaginaci�n, raz�n, an�lisis, cr�tica, ciencia, matem�ticas, lenguaje, concentraci�n, inteligencia (del pensamiento), voluntad.

c) Basada en los sentimientos: gusto, belleza, sorpresa, est�tica, humor, arte, m�sica, poes�a, literatura, simpat�a, amor, afecto, compasi�n, amistad, apego, deseo, miedo, odio, celos, coraje, violencia.

d) M�s all� del pensamiento y del sentimiento: intuici�n, discernimiento, visi�n, sabidur�a, silencio, meditaci�n, paz, armon�a, entendimiento, inteligencia (no del pensamiento).

La lista de arriba no es exhaustiva y uno puede agregar m�s palabras. Ni tampoco son las categor�as exclusivas ya que el pensar, el sentir, y la observaci�n van de la mano, simult�neamente en nuestra conciencia y tambi�n interact�an entre s�. Por esto, la clasificaci�n es solamente para la conveniencia de la discusi�n. La educaci�n, en el presente, pone �nfasis mayormente en las facultades basadas en el pensamiento y hasta cierto punto tambi�n cultivan las basadas en el sentimiento. Para un desarrollo hol�stico del individuo es importante que exista un entendimiento profundo de todas las facultades y que �stas se desarrollen en una forma equilibrada. Implica que a fin de cultivar una facultad no debemos deteriorar o da�ar otra. Esto significa que no podemos utilizar el miedo o el castigo para hacer que los estudiantes trabajen m�s duramente ya que destruye sus preguntas, inteligencia e iniciativas. Uno no debe utilizar comparaciones y competencia como un incentivo ya que destruye el amor y promueve la agresi�n. No debemos ofrecer recompensas o premios ya que ello cultiva la codicia y la insensibilidad.

�Qu� incentivo entonces debemos usar para hacer que los estudiantes aprendan? Ello hace nuestra tarea a�n m�s ardua. El reto ante nosotros es revelar la belleza del asunto al ni�o para que la educaci�n se vuelva un proceso donde el gusto y no la tarea mon�tona se pueda dar de alguna manera. Si aceptamos ese reto, entonces debemos encontrar formas de hacer una educaci�n viva e interesante para el ni�o. Una buena escuela es aquella donde los ni�os son felices, no la que logra los mejores resultados mensurables en la academia. La responsabilidad real por la educaci�n es revelarle al ni�o toda la belleza de la vida, y hay una gran belleza en el arte, en la literatura, en la ciencia, en las matem�ticas, en la m�sica, en los juegos y deportes, en la naturaleza y en las relaciones--- en efecto en cada aspecto de la vida. Tenemos razonablemente una buena idea de lo que significa un �rbol que est� en pleno florecimiento. Pero nos hemos preguntado seriamente qu� significa que la conciencia humana est� en pleno florecimiento? �Acaso no debe la educaci�n ayudarnos a descubrirla para nosotros mismos?

DIFICULTADES PARA IMPARTIR TAL EDUCACI�N

Hay varias dificultades para realmente impartir tal educaci�n. La m�s grande dificultad es que nosotros mismos no recibimos la correcta clase de educaci�n. Por lo tanto no debemos mec�nicamente repetir lo que sabemos. Necesitamos preguntar nuestro m�todos y no meramente repetir lo que nuestros maestro y padres hicieron. Requiere de nosotros ser originales, inteligentes, creativos y no �nicamente imponerse uno mismo. Nuestras mentes est�n condicionadas en el viejo sistema, la vieja visi�n, y por lo mismo nosotros mismos somos el obst�culo para lo nuevo! Uno debe ser sagaz para ser conciente de este hecho y por tanto no s�lo ense�ar sino tambi�n aprender a romper con el pasado.

En la nueva visi�n de la educaci�n no solamente estamos tomando la responsabilidad de impartir informaci�n y habilidades sino tambi�n despertar la sensibilidad y la creatividad en los ni�os. No hay un m�todo establecido para ello. Estas son cosas que no pueden ser decididas, practicadas y logradas. Sin embargo, despiertan en el ni�o si existe la atm�sfera correcta en la escuela o en casa. Es nuestra responsabilidad crear esa atm�sfera---una atm�sfera de trabajo cooperativo, con gusto y amistad, trabajando duro pero sin ambici�n personal o ning�n sentido de rivalidad, una atm�sfera de apertura, de cuestionamientos, de b�squeda, y de gusto por el aprendizaje juntos. Lo cual significa que nosotros mismos debemos vivir y trabajar de esa manera. Sermonear no funciona. Un ni�o aprende de lo que realmente ve que est� pasando a su alrededor, no de lo que hablamos en el sal�n de clases. Si encuentra que decimos una cosa y hacemos otra, aprender� a hacer exactamente lo mismo. Lo cual significa que terminaremos ense�ando hipocres�a! Un profesor que castiga a un ni�o porque hace mal su suma incorrectamente no solamente est� comunic�ndole que el fuerte pude dominar y que se debe penalizar al d�bil! Por tanto uno debe ser muy cuidadoso. No hay caminos cortos para impartir la educaci�n que hemos descrito arriba. El ni�o absorbe los valores que �l/ella ve, no los que les son platicados.

Intelectualmente nosotros los adultos podr�amos saber m�s que el ni�o pero en los temas mayores de la vida enfrentamos los mismos problemas, las mismas dificultades que los ni�os ----problemas de aburrimiento, preocupaci�n, miedo, h�bitos, conflictos, deseos, frustraciones y violencia. Por lo tanto necesitamos aprender junto con el ni�o, no meramente ense�ar. Demanda gran honestidad, humildad, sensibilidad y paciencia. Esa es nuestra dificultad---ser un educador que est� dispuesto a aceptar que el reto y no buscar una salida f�cil. No existe. Las verdades m�s profundas provienen de una mente reflexiva como revelaciones (insights) que no pueden ser ense�adas por otro. Uno no puede hacer nada para crear revelaciones pero no debemos bloquearlas con una mente muy activa y ambiciosa que no tiene tiempo de pararse y mirar fijamente.

CONCLUSION

La humanidad est� atrapada en un gran ilusi�n. Piensa que puede resolver sus problemas a trav�s de la legislaci�n, de reformas pol�ticas y sociales, a trav�s del progreso cient�fico y tecnol�gico, a trav�s de m�s conocimiento, m�s riqueza, m�s poder y m�s control. Tal vez pueda resolver algunos problemas con todo esto, pero todos esos son curas triviales y temporales. Con estos m�todos nosotros iremos creando nuevos problemas por un lado, por el otro trataremos de resolverlos para mantener la ilusi�n de progreso. El famoso humorista Ogden Nash escribi�, ��El progreso fue alguna vez lo correcto, pero continu� muy largo!� Necesitamos considerar muy seriamente esta observaci�n. Si nosotros los seres humanos no hacemos una transformaci�n interna, pronto pasaremos a la lista de aquellas criaturas que vivieron un mill�n de a�os m�s o menos, y entonces seremos seres extintos porque no se pudieron adaptarse. No es cierto a�n que la evoluci�n del mono al hombre fue un paso en la direcci�n de la supervivencia. S�lo el tiempo nos lo dir�. La supervivencia requiere no la inteligencia del �progreso� sino la habilidad de cooperar y amarse unos a otros para vivir en armon�a con la naturaleza. La hormiga ha sobrevivido m�s tiempo que el hombre. Lo que necesitamos ahora no es m�s habilidades y eficiencia, sino mayor cohesi�n, mayor compasi�n, mayor capacidad de compartir y trabajar juntos.

La educaci�n del siglo XXI debe por lo tanto, encargarse no del �mayor progreso� sino de una transformaci�n interior de la conciencia del ser humano. No es que no haya sido ya se�alado esto con anterioridad. Buda, S�crates, Cristo e innumerables sabios de todas las culturas ya lo han se�alado desde hace mucho tiempo. Hasta hoy hemos ignorado lo que han dicho pero hemos podido sobrevivir. No podemos darnos ya ese lujo, porque inexorablemente nos estamos encaminando a un holocausto nuclear en el que la supervivencia no valdr� la pena, si es que no es imposible. Por todo esto la cuesti�n ha adquirido una urgencia para la humanidad que antes no pudo haber considerado.

Al presentar la visi�n de una correcta educaci�n para el siglo XXI he tomado en cuenta considerablemente la vida y el trabajo de Madam Montessori (1) y de J. Krishnamurti (2), ambos pusieron �nfasis en la necesidad de educar a todos los seres humanos y no �nicamente su intelecto. Fuera de esta visi�n, Madam Montessori desarroll� ciertos m�todos y t�cnicas para el uso en ni�os peque�os porque ella misma realiz� la tarea. Las t�cnicas y materiales que desarroll� tienen s�lo significado cuando el maestro comparte su visi�n de la vida; �de otra forma el maestro puede utilizarlos para inculcar un sentido de competencia y logro entre los ni�os! Una escuela no es una escuela Montessori s�lo porque adopta el uso de esas t�cnicas y materiales. La t�cnica no crean la visi�n; es la visi�n la que crea la t�cnica. Es importante encontrar esa visi�n de la vida y vivir realmente la vida en consonancia con ello. A menos de que la educaci�n ayude al estudiante, el no hacerlo tendr�a un significado muy peque�o. Significa que debemos ser estudiantes toda la vida, vivir con preguntas de fondo y fundamentales. Una de tales preguntas es, �qu� significa para el ser humano vivir en armon�a con el orden del cosmos?

El siglo veintiuno demanda un cambio total en nuestra actitud frente a la vida y en nuestra visi�n de la educaci�n.

Referencias:

(1) Mar�a Montessori � su vida y obra por E. M. Standing, Mentor de libros Omega, Londres 1957.
(2) La Educaci�n y el Significado de la Vida � J. Krishnamurti, Gollancz, Londres 1955.

Traducci�n: Salvador D. Rojas
Abril 7, 2004